El riesgo laboral se puede definir como el conjunto de factores físicos, químicos, biológicos, psíquicos, sociales y culturales que, aislados o en
interrelación, actúan sobre el individuo provocando daños a la salud en forma de accidentes o enfermedades asociados con la ocupación. El
reconocimiento de un riesgo químico como tal es un elemento indispensable para su ulterior manejo. Sin un proceso acabado de
reconocimiento y valoración no es posible iniciar las acciones de control del riesgo y protección a las personas. En la etapa de
reconocimiento, el acceso a la información y su adecuada interpretación son esenciales. Para ello se requiere contar con medios, pero
también tener la disposición de apertura suficiente para integrar fuentes de información cualitativa y relacionada con el problema. Ejemplo de
ello sería la percepción de los afectados y la validación de información sobre patologías no clasificadas como de origen laboral o relacionada
con el trabajo.
En empresas con buena organización en salud ocupacional se espera que se disponga de información actualizada sobre la exposición de los
trabajadores a los agentes químicos.
Las metodologías y enfoques que se pueden aplicar para obtener esta información comprenden:
· Aplicación de la higiene industrial a la línea de producción a través de servicios externos y/o incluso externos a la empresa.
· Generación de mapas de riesgos en general, comprendidos los riesgos químicos.
martes, 25 de noviembre de 2008
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